Las 50 rattus armus* rodeaban al director general, Herni Helms, y al primer jefe del programa, Alfred Dulles. Sus meta-brazos, armas antipersonales*, apuntaban a la cabeza de los dos capturados. Los otros tres ciborgs humanos dirigían la acción en coordinación con los centenares de sujetos experimentales posthumanos, encargados de vigilar cualquier movimiento sospechoso de ataque.

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